Provincia de Girona


Sant Julià de Corçà
(Corçà, Baix Empordà)

41º 59,424'N ; 3º 1,108'E    




La ciudad de Quartianum aparece documentada por primera vez en un precepto del rey Luis el Tartamudo, en el año 878, cuando consta como una de las posesiones del obispo de Girona. La iglesia de Sant Julià, en cambio, no la encontramos documentada hasta el año 1065, cuando aparece citada en el testamento del caballero Guillem Guifré.


Iglesia de origen románico, pero muy reformada entre los siglos XVII y XVIII. Esta reforma no se pudo completar, ya que se quería alargar la nave con un tramo más, lo que permitió conservar la fachada románica.


La puerta de acceso está formada por dos arcos en gradación de medio punto y adovelados.


En algunos de los sillares que forman la puerta podemos ver algunos dibujos grabados en la piedra. Lo más destacado es un caballo que encontramos en el lado derecho, que tiene una voluminosa silla de montar. Desgraciadamente el sillar donde está grabado se está deshojando y se ha perdido gran parte del caballo.


También vemos algunas cruces incisas y un sillar con rayas verticales.


Por encima de la puerta encontramos un ojo de buey. Coronaba la fachada una espadaña que desapareció al sobrealzarse el templo. Sus dos ojos se convirtieron en ventanas y se levantó una nueva espadaña más pequeña.


En la puerta podemos ver el cerrojo y un tirador de tradición románica.


También se conserva parte del ábside original, que también fue sobrealzado y algunos fragmentos del muro norte.