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Provincia de Girona
Sant Feliu de la Garriga
(Viladamat, Alt Empordà)
42º 07,168'N ; 3º 3,292'E
Los inicios del templo son muy confusos, si bien en dos escritos del siglo
XVIII encontramos que en el interior del templo se conservaba una lápida,
probablemente del siglo X, en que se explicaba que el templo había sido
destruido dos veces por los sarracenos. Se desconoce cuando fue la
primera destrucción y posterior reconstrucción. En cambio, el segundo ataque
se produjo en el año 935, reconstruyéndose el templo ocho años más tarde.
Está situada junto a un castillo, que fue reformado totalmente en el siglo
XVII, ya que durante la Guerra dels Segadors fue quemado. La iglesia
sufrió muchos desperfectos y en el siglo XVIII ya amenazaba ruina. Con la
desamortitzación pasó a manos privadas y durante mucho tiempos fue utilizada
como almacén agrícola. En la actualidad tanto el castillo como la iglesia
son propiedad privada y no se puede acceder a ellos. El castillo presenta un buen
estado de conservación, mientras que el templo se encuentra en un estado
lamentable y ruinoso.
El templo está formato por una sola nave rectangular acabada en un ábside
semicircular. La nave presenta un crucero, que no sobresale en planta. La
nave está cubierta con bóveda de cañón, reforzada con dos arcos fajones
apoyados en pilares rectangulares.
El ábside está decorado externamente con motivos lombardos con arcos ciegos
y lesenas . Por la parte interior también presenta decoración. En este caso
son siete arcos ciegos apoyados en pilares adosados con impostas biseladas. En
la parte central del tambor absidial se abre una ventana abocinada.
Cuando el templo pasó a ser un almacén, se abrió una puerta en el lado
izquierdo del ábside.
Originariamente se accedía al templo por una puerta que hay en el muro oeste,
hoy cegada. Está formada por tres arcos de medio punto dovelados. Las claves
de los arcos están a punto de caer y con ellas parte del muro, lo que
justifica la presencia de una barra de hierro que intenta apuntalarlas. Quizás haría
falta que los propietarios buscaran una mejor solución para no perder para siempre este interesante edificio, que es parte de nuestro
patrimonio.
Sobre la puerta encontramos una ventana de medio punto, también
cegada. Los dos elementos están enmarcados por un gran arco de medio punto,
sobre el que se abre un ojo de buey.
En el lado sur del transepto se levanta una torre campanario, de planta
cuadrada, que se construyó en época gótica. Se desconoce si el último piso
se llegó a construir o si se ha perdido con el paso de los siglos, si bien
todo apunta a la segunda opción.
Lamentablemente la valla que rodea la finca y la vegetación no me permitieron
captar imágenes más próximas y de mayor calidad. De todos modos, creo que
reflejan bastante bien los elementos característicos del edificio y el estado
de abandono a que lo tienen sometido sus propietarios.
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