Provincia de Girona


Santa Maria de Porqueres
(Porqueres, Pla de l'Estany)

42º 7,350'N ; 2º 45,003'E     




Se han hallado vestigios de la época ibera y visigótica en este lugar. Gracias a las excavaciones se han podido encontrar restos de un templo pagano y uno paleocristiano. Hay documentos que confirman que en 840 ya existía una capilla en esta zona. En 1182 fue sustituida por la actual construcción románica.


Se trata de una edificación de una sola nave cubierta con bóveda de cañón, la cual fue rehecha en 1957 cuando se hicieron unas obras de conservación, pues los muros amenazaban con desplomarse.

Vista general   Ábside

Su ábside, bastante alargado, es semicircular por la parte exterior, mientras que por dentro está formado por tres absidiolas semicirculares separadas por pilares y dos más en el presbiterio de planta rectangular y bóveda de cañón. En cada absidiola se abre una ventana de medio punto y un derrame. Recorre el tambor absidal, en el punto donde arranca la bóveda, una imposta decorada con medallones entre dos medias cañas. La bóveda, como la de la nave, es de factura moderna.


Los pilares que separan las capillas del ábside tienen sus capiteles esculpidos con piñas los dos más exteriores y con un entrelazado los dos centrales. Desgraciadamente la colocación de un cristal blindado, para proteger una talla de la Virgen, impide fotografiar a uno de ellos.

Capitel del ábside   Capitel del ábside

Capitel del ábside


Las paredes y por lo general todo el interior no tiene decoración, únicamente la imposta donde arranca la bóveda y que bordea toda la nave. También destaca el arco triunfal. Es el elemento más visible de la nave. Es de medio punto, liso pero reseguido por una moldura en forma de bocel decorada con motivos vegetales, que comienza y termina con una cabeza de monstruo. Originariamente este arco era sobrepasado, pero en la reforma de 1957 se le dio la apariencia actual. Se cree que fue realizado en la segunda mitad del siglo XII.

Interior del ábside   Moldura del arco triunfal

El arco triunfal está apoyado sobre dos columnas cilíndricas con capiteles ricamente decorados, lo que sorprende teniendo en cuenta la sobriedad del templo. Los capiteles son de grandes dimensiones y están divididos en tres espacios. En la parte superior tenemos el ábaco, después el cuerpo del capitel, que de repente adelgaza bruscamente para unirse al fuste de la columna, mucho más estrecho. En el capitel del lado izquierdo vemos a un personaje con barba. De su boca salen (o llegan) dos tallos, que agarra con las manos. El personaje de la otra cara del capitel presenta una forma similar, también con barba. Ambos tienen una anatomía desproporcionada para adaptarse a la forma del capitel. Entre las piernas de ambos hay un pequeño personaje desnudo, que tiene una serpiente enroscada en el cuerpo y le muerde el cuello.


En el ábaco encontramos toda una serie de personajes, que representan a los doce Apóstoles, un pantocrátor que nos bendice con su mano, la Virgen y el Niño. En los dos ángulos vemos un águila con las alas cerradas.

Detalle del capitel izquierdo   Detalle del capitel izquierdo

El capitel de la derecha tiene una estructura similar, con dos personajes barbados, uno de los cuales sólo lo vemos de cintura hacia arriba.


En este caso son ángeles los que ocupan la cara central del ábaco, dos de los cuales sostienen la mandorla donde hay una Maiestas Domini. Volvemos a encontrar una mandorla con la imagen de Cristo en la otra cara visible, acompañado de Adán y Eva, que están a ambos lados del árbol del Paraíso donde hay una serpiente, de un personaje grotesco y un ángel con las alas abiertas. En los ángulos se representaron a dos serafines.

Detalle del capitel derecho    Detalle del capitel derecho

En el ábside vemos una viga decorada de época medieval. En la parte central vemos un agujero, donde se encajaba una cruz, que estaba flanqueada por el sol y la luna, rodeados de estrellas, todos ellos pintados en la viga.

Viga del presbiterio    Detalle de la viga del presbiterio

También se conserva la pila bautismal románica, hecha con travertino y totalmente lisa.


La puerta de entrada también está ricamente decorada. Está construida en un cuerpo avanzado en la fachada oeste y está formada por cuatro arcos en gradación de herradura, más marcada cuanto más en el exterior. Rodea el conjunto un guardapolvo decorado con un motivo de zigzag. Éste descansa en dos impostas, decoradas con palmetas.

Puerta de acceso   Detalle de la imposta

Ambos arcos centrales reposan en unas columnas con capiteles decorados con motivos vegetales y animales. Los interiores tienen inspiración corintia, con hojas de acanto y rosetas. En el ábaco hay leones, de los cuales dos comparten cabeza en el ángulo del capitel y de los otros dos sólo vemos la mitad trasera. Los capiteles exteriores están decorados con piñas y palmas en la cesta y palmas en el ábaco.

Capiteles derechos   Capiteles derechos

En la arquivolta interior podemos encontrar otro de los elementos característicos de esta edificación. Se trata de veintidós medallones cóncavos que recuerdan a las monedas romanas y representan animales, elementos humanos y ornamentales.

Detalle medallones de la fachada   Medallones de la portalada   Medallones de la portalada

Medallones de la portalada   Medallones de la portalada   Medallones de la portalada

Medallones de la portalada   Medallones de la portalada   Medallones de la portalada


Corona el muro oeste un campanario del siglo XVIII, que oculta la espadaña románica. Durante la restauración de 1957 debía eliminarse el campanario actual, para volver a mostrar el original, conservado íntegramente adosado detrás, pero finalmente no se hizo.