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Provincia de Girona
Sant Miquel de Cruïlles
(Cruïlles, Baix Empordà)
41º 57,250'N ; 3º 0,367'E
Originariamente se trataba de una comunidad monástica
benedictina. Actualmente quedan pocos restos de esta época. Se edificó en el siglo
XI. En el año 1485 fue saqueado por los remences. El año 1592 inició su decadencia
con la anexión al monasterio de Sant Pere de Galligants de Girona. A
principios del siglo XVI se hundió una parte de la bóveda. No se rehizo esta
cubierta, si no que se hizo una nueva fachada algo más adentro, al mismo tiempo
que se dotaba a la iglesia de nuevos contrafuertes por reforzar toda la
estructura. También se tapiaron los arcos fajones de las naves laterales
convirtiéndolas en capillas.
El templo fue edificado con planta basilical con tres naves y transepto.
Las naves están cubiertas con bóvedas de cañón que reposan en pilares
cruciformes y arcos fajones de medio punto.
El transepto al cruzarse con la nave central lo hace con una cúpula
semiesférica.
En el exterior podemos ver un cimborrio.
Las naves están terminadas por el este con tres ábsides semicirculares.
La decoración exterior de los ábsides sigue las tendencias lombardas con
arcos ciegos, lesenas y ventanas abocinadas.
También se puede ver un friso de arcos ciegos en los muros laterales,
excepto en el sector del transepto.
La torre cuadrada también es de factura románica pero más tardía que el
resto del templo. El último piso, dónde estan las ventanas, es de los siglos XVI y XVII,
por lo que podemos pensar que el original románico nunca se acabó
Cuando en el año 1930 se retiró el retablo gótico de Lluís Borrassà para
llevarlo al Museu d'Art de Girona, en el ábside central se descubrieron los
restos de unas pinturas murales románicas del siglo XII. Son de las más
originales que podemos encontrar en Cataluña.
Bajo las ventanas podemos ver un fragmento decorado como si fuera un tejido
oriental imitando cortinas. Sobre un fondo rojo podemos ver una serie de
leones blancos enfrentados entre ellos.
En el intradós de una de las ventanas hay una estrella de doce puntas sobre un
fondo verde y ocre. Justo encima se puede ver una inscripción dónde se lee
"...RA REINADO SEMPER VIRGINEIS IS GA..." y los pies de una figura humana.
El resto del ábside está decorado con imágenes de la época barroca, entre
las que destacan unos ángeles, debajo de las cuales podría haber más restos
de frescos románicos, que los recientes estudios parecen haber descartado.
En el muro izquierdo del transepto también podemos encontrar los restos de
unas pinturas murales. Se observan tres personajes vestidos con túnicas y
mantos. Representa la traición de Judas, en el momento en que besa a Jesús.
Otro personaje, probablemente el apóstol Juan, se lo mira.
Durante los trabajos preliminares a las obras de restauración que se
realizarán a lo largo de los próximos años, se descubrieron varias
pinturas murales. Hay fragmentos de pinturas barrocas en un lado de la nave
renacentistas en el transepto y románicas en la nave.
Durante los primeros meses del año 2010 se han recuperado y consolidado
estas pinturas románicas, de transición hacia el gótico, situadas alrededor
de uno de los arcos formeros del lado norte.
Son pinturas realizadas en el siglo XIII, imitando un mármol romano. Este
tipo de decoración era habitual en edificios de renombre, como un símbolo de
prestigio de su propietario. De hecho, dentro del territorio del condado de
Barcelona sólo encontramos dos edificios con una decoración similar y son el
Salón del Tinell de Barcelona y el palacio de los arzobispos de Narbona. Los
dos son edificios nobles, uno es el palacio del conde de Barcelona y el otro
es la residencia de un obispo. Por este motivo resulta excepcional haber
encontrado estas pinturas en un monasterio y demuestra la importancia que
tuvo el cenobio en el siglo XIII.
En el brazo norte del transepto podemos ver un sepulcro gótico empotrado en
el muro oeste.
Del resto de dependencias monacales queda bien poco. Únicamente nos queda una
pared dónde se puede ver una puerta y dos ventanas geminadas. También se
pueden observar los restos de otra pareja de ventanas geminadas al otro lado
de la puerta. Por su similitud con el claustro de Santo
Sant Benet de Bages, se cree que esta era la
puerta de acceso a la sala capitular desde el claustro. Otras dependencias
se ubicaban dónde hoy hay una masía.
Hay que destacar varios objetos que se encuentran en el Museu d'Art de
Girona, a más del citado retablo gótico. En primer lugar la Majestad de Cruïlles, prototipo de las majestades coronadas,
por que la mayoría
de encontradas en Cataluña son posteriores. También se puede encontrar un
Cristo de cobre dorado, cuatro lipsanotecas y la viga que había en el
presbiterio, donde se representa la Pasión de Cristo.
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