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Provincia de Girona
Castillo de Carmançó
(Vilajuïga, Alt Empordà)
42º 20,407'N ; 3º 5,546'E
El castillo se menciona por primera vez en el 1078, en el testamento del conde de Empúries Ponç I.
Jugó un papel muy importante en las diferentes
guerras del siglo XIII contra los franceses. En el año 1288 fue destruido.
Cuatro años más tarde Jaume II decide dejar una guarnición fija de doce
hombres en el castillo.
En 1472 fue ocupado por tropas leales a Joan II. Poco después fue
abandonado, hasta que en 1808 fue ocupado por las tropas napoleónicas, que
reforzaron sus defensas y lo utilizaron como almacén de armas y municiones. En
1814 el Mariscal Suchet ordena destruirlo al retirarse las tropas francesas.
El castillo que podemos observar es el fruto de las diversas fases
constructivas y destrucciones que ha sufrido el monumento. Dentro el recinto
fortificado se han encontrado restos de cerámica y fragmentos de pavimento de
época romana, pero se cree que este lugar ya estaba habitado con anterioridad.
Al dirigirnos hacia el castillo desde la carretera, nos encontramos con una
torre circular, hoy exenta y parcialmente derruida.
Si seguimos el camino de subida, pasamos por el lado de otra torre circular.
En este caso tampoco la podemos contemplar entera, por que fue derruida
parcialmente en época moderna, para facilitar la defensa del castillo.
Una vez dentro el recinto fortificado, destaca la torre maestra. Esta se
levanta en el extremo suroeste del castillo. Su base se puede datar hacia el
siglo XIII o principios del XIV. Se cree que cumplía funciones defensivas, si
bien algunas fuentes apuntan que después de las reformas del siglo
XV se convirtió en la torre del homenaje.
Tiene planta rectangular, prácticamente cuadrada. Estaba dividida en dos
recintos rectangulares. Del muro que separaba las dos estancias sólo quedan
los cimientos, por que fue demolido para hacer una sola sala más grande.
Tenía dos plantas. La superior fue rehecha por las tropas napoleónicas.
Todavía se pueden ver algunas baldosas de las bóvedas de arco rebajado que
cubrían las diferentes habitaciones.
Junto a la torre maestra encontramos una habitación conocida como la sala
central. Algunos estudiosos creen que esta podría haber sido la capilla del
castillo, por que en un de los sus muros se pueden ver los restos de un
campanario de espadaña. Se trata de una sala rectangular de casi quince metros
de argo.
Esta fue una de las salas más reformadas en el siglo XIX. Las tropas de
Napoleón la convirtieron en una sala dividida en dos pisos. El sótano estaba
cubierto con una bóveda muy abierta de baldosas, de las que todavía quedan
restos en los muros laterales.
Al norte de la sala central encontramos un recinto de grandes dimensiones,
que llega a los treinta y siete metros de longitud y con muros muy gruesos.
Fue construido en el siglo XV, el momento de máximo esplendor del castillo.
Delante de la sala central y la torre maestra encontramos una gran explanada
elevada. Este patio se construyó también en el siglo XV, después de
sepultar algunas estancias, que eran el núcleo del primitivo castillo.
Mi primera visita al castillo fue en 1999, cuando el edificio estaba abierto y
te podías pasear por su interior, con más o menos dificultad y riesgo. Al
volver a subir el año 2007 me lo encontré con la puerta cerrada y un cartel
de obras, pese a que por desgracia todavía no se ha empezado ninguna actuación
en este monumento y continua ofreciendo un aspecto deplorable.
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