|
Província de Girona
Santa Maria de l'Om
(Masarac, Alt Empordà)
42º 21,066'N ; 2º 58,869'E
Como sus vecinas
Sant Martí de Masarac y
Sant Cebrià de Mollet en el siglo XI estaba bajo la tutela del monasterio de
Sant Quirze de Colera, pero en 1093 el obispo Berenguer Guifré la cedió a la
canónica de Santa Maria de
Vilabertran. Fue un priorato hasta el año 1592, en que se convirtió en
parroquia, si bien últimamente se ha devuelto la condición de parroquia a la
iglesia de Sant Martí, situada en el centro del núcleo urbano de Masarac.
El templo que podemos ver es el resultado de varias modificaciones sufridas a
lo largo de los siglos. Inicialmente fue construida con una sola nave acabada
en un ábside semicircular.
Al original templo del siglo XI se le añadieron dos naves laterales dos siglos
más tarde, dotándolo de planta basilical.
Las naves se comunicaban a través de una hilera de tres arcos formeros de
medio punto a cada lado de la principal. Sobre los arcos, que separan la nave central de la del
lado sur, todavía se pueden ver las dos ventanas abocinadas y
decoradas con un friso de dientes de sierra que iluminaban el templo, cegadas
en el momento de construir las naves laterales. Las naves también fueron
rematadas por el este con dos ábsides semicirculares.
A finales del siglo XVIII la bóveda de la nave central se hundió, arrastrando
con ella la nave del lado norte. Al reparar el templo se optó por no
reconstruir esta nave y se rehizo la bóveda y parte del ábside hundido. En el ábside se puede ver parte de la ventana, ahora cegada y la
diferencia entre los dos momentos constructivos.
Para la construcción del actual muro norte se reaprovecharon los sillares del
templo románico, colocados de forma poco ortodoxa.
Durante esta reforma se inutilizó la nave sur, al construir capillas laterales
en los espacios entre los arcos formeros. El ábside se utilizó como sacristía.
También se construyó una espadaña de dos ojos sobre la nave
lateral y un coronamiento nuevo en el muro oeste de la nave principal.
La puerta de acceso está situada en el muro oeste, en el espacio
correspondiente a la nave central. Está formada por seis arquivoltas en
gradación, que rodean un dintel y un tímpano lisos. La tercera arquivolta está
decorada con bolas y la quinta con un cordón trenzado.
Las arquivoltas se apoyaban en cuatro columnas, de las que sólo se ha
conservado la más exterior del lado izquierdo. Su capitel, muy erosionado,
está esculpido con monstruos y bestias salvajes.
Sobre la puerta se abre una ventana de medio punto abocinada, formada
por tres arcos en gradación.
En la fachada todavía se pueden ver restos del esgrafiado con que se decoró el
templo en época barroca.
En el muro sur se abre otra puerta muy modesta, que comunicaba el templo con
las dependencias monacales, hoy convertidas en masía.
|