Provincia de Girona


Santa Maria de Fenals d'Amunt
(Platja d'Aro, Baix Empordà)

41º50,571'N ; 3º 2,598'E     




La iglesia de Santa Maria de Fenals d’Amunt es la más antigua de la zona. De hecho ya existen noticias suyas en el año 968, en un precepto del rey Lotario. El 1016 el monasterio de Sant Feliu de Guíxols la recibió, entre otras propiedades, de manos de los condes Borrell y Ermessenda. En un documento de 1041 vuelve a aparecer la iglesia de Fenals en el documento de donación del Castillo de Benedormiens al monasterio de Sant Feliu de Guíxols, como uno de los límites de tal donación. Otros documentos del siglo XII citan también la iglesia y su relación con el importante centro monástico de Sant Feliu.


Su situación, alejada del mar y de las tierras más productivas del Vall d’Aro, provocaron su progresivo abandono y la construcción, siglos más tarde, de la nueva iglesia de Fenals, en Fenals d’Aro. Esta situación se agravó a principios del siglo XV, cuando un terremoto hundió un tramo de la bóveda de cañón. Hacia el 1438 parece que se pusieron a la venta unos terrenos cerca de la iglesia para construir una de nueva en otro lugar, pero la muerte del rector hacia 1444 paralizó el proceso. El nuevo templo se construyó en el siglo XVII y a él se trasladaron las funciones parroquiales, cosa que acentuó el abandono del templo románico. De hecho a mediados del siglo XVIII el conjunto estaba tan deteriorado que amenazaba con hundirse y se abandonó definitivamente el culto.

Hasta no hace demasiados años todavía se veían enseres de labrar de la masía próxima, Mas dels Monjos, y restos de rejas para las jaulas de ganado. Desde su adquisición por parte del ayuntamiento de Santa Cristina d’Aro en 1996, Santa Maria ha recuperado parte de la que debía ser su fisonomía originaria, gracias a su restauración.

El templo consta d’una sola nave, rematada por el este con un ábside semicircular. Este sufrió varias mutilaciones en época moderna, una de las cuales consistió en una apertura inferior en su lado de mediodía,  que en la última restauración ha  sido tapada.


El ábside está decorado con seis bandas y con cinco conjuntos d’arcuacions ciegas y una pequeña ventana con arco de medio punto.


La nave está cubierta con bóveda de cañón, si bien también podemos ver un pequeño espacio a modo de presbiterio cubierto por la misma bóveda. Por la situación con ligera pendiente, el ábside tiene un zócalo que lo eleva y que lo equipara en altura al resto de la nave.


En el muro sur se disponía la primitiva portada románica, si bien el actual arco dovelado ha sido colocado en la última restauración.  También en este muro se abren dos ventanas de medio punto abocinadas.


En el muro de mediodía se abre también otra apertura de grandes dimensiones. Se cree que podría ser el paso a un ábside o capilla lateral pero al no encontrar ningún indicio de la construcción, hay que pensar en otros usos.


Se trata de un edificio típico del siglo XI, en el que para su construcción no se emplearon sillares regulares sino piedras de varias medidas, irregulares, que en ciertas partes están colocadas sin demasiado acierto.