Provincia de Girona


Santa Maria de Bolòs
(Camprodon, Ripollès)

42º 18,171'N ; 2º 25,313'E   




La iglesia fue consagrada el año 1050.


Fue construida con una sola nave rectangular, que estaba rematada por el este con un ábside semicircular.


Este fue parcialmente derruido para construir una sacristía.


Sólo se conserva un pequeño fragmento en el lado norte, dónde todavía se puede ver parte de la decoración lombarda que tenía.


Esta decoración se repite en el muro norte, dónde encontramos parejas de arcos separadas por lesenas. Se desconoce si en el muro sur se conserva una decoración similar, al encontrarse totalmente enlucido.


En el sector oeste se levanta una torre de campanario. Tiene planta cuadrada y parece haber sido mutilada a la altura de la cubierta de la nave. En la actualidad está coronada por un cuerpo cuadrado, muy chapucero, que tiene una cubierta a cuatro aguas.


En su muro norte se conservan cinco arcuaciones ciegas.


El interior del templo está reformado para adaptarlo a los gustos estéticos de épocas posteriores.


Actualmente la nave, muy alargada, está cubierta con una bóveda apuntada.


No es la cubierta original. En ensanchamiento de los muros laterales nos hace pensar que en algún momento se hundió la bóveda románica y la actual bóvedaa apuntada la sustituyó.


La bóveda, los muros laterales y los arcosolios abiertos en los muros laterales todavía conservan parte de la policromía con que se decoraron en época moderna.

Decoración de la bóveda

Púlpito    Arcosolio decorado


La puerta de acceso se encuentra en el muro sur, cerca de los pies de la nave. Está formada por un sencillo arco de medio punto dovelado.


Junto al papa san Gregorio, que protege el acceso al templo, pude ver a los dos actuales habitantes del templo y que acompañan al visitante en este abandonado lugar del Ripollès.


Si bien la estructura del templo parece encontrarse en un estado de conservación aceptable, cuando accedes al interior, te rodea una sensación de dejadez, pese a sus bancos modernos,  que te hace plantear la pregunta de fines cuando resistirá esta iglesia en pie. Santa Maria de Bolòs y la vecina iglesia de Sant Valentí de Salarsa hace años que piden a gritos una intervención que les devuelva la dignidad que en su día tuvieron. Un municipio tan turístico como Camprodon debería tener cuidado de todo su patrimonio, incluso aquel que no sale en las postales o en las guías turísticas como el Puente Medieval o la iglesia de  Sant Cristòfol de Beget, restaurada recientemente a pesar de no necesitar una intervención tan urgente como estos dos templos, que también forman parte de nuestro pasado, de nuestra historia.