Provincia de Girona


Santa Maria de All
(Isòvol, Cerdanya)

42º 23,872'N ; 1º 50,317'E    




Los condes de Cerdaña tenían posesiones en lugar de All al menos desde el año 867, fecha en que el conde Salomó presidió un juicio. Posteriormente, en el año 965 el conde Sunifred II pedía en su testamento que los alodios de All, Montellà y Ortones fueran devueltos a su hijo.


La primera noticia que nos ha llegado de la parroquia de All corresponde al acta de consagración de la Seu d'Urgell de finales del siglo X. En 1051 se juró el testamento sacramental de la arxilevita Guillem ante el altar dedicado a San Marcos.

En un documento del año 1265 se hace referencia a que un conde de Cerdanya de nombre Guillem, probablemente Guillem I (1068 a 1095), había edificado una iglesia con la intención de convertirla en su capilla.

El templo actual es este que se construyó en el siglo XII. Está formado por una nave de planta trapezoidal, que se ensancha hacia el ábside. Se cree que inicialmente fue cubierta con una bóveda de cañón, que debido a la inestabilidad del terreno, asentada sobre arcillas, se derrumbó y actualmente presenta una cubierta de madera, que se apoya en dos arcos de diafragma, hechos a principios del siglo XIV.

La nave está rematada al este por un ábside semicircular liso. En la parte central del tambor absidal se abre una ventana de medio punto y doble derrame. El ábside se tuvo que reforzar con un imponente contrafuerte en el lado sur.


Bajo el tejado hay un tejado apoyado en canecillos, algunos de los cuales están esculpidos con cabezas humanas, bolas y otros motivos geométricos.


En el muro de tramontana se añadieron tres capillas laterales posteriormente y una sacristía, que tapaba parte del ábside y que ha sido eliminada recientemente.

En el lado sur encontramos el campanario de torre, de planta cuadrada y estructura piramidal. Se cree que es anterior al resto del templo.


Está formada por un alto zócalo que llega hasta la altura de la nave. Inicialmente sólo se abría una aspillera en este nivel, pero en época moderna se abrió una pequeña puerta para poder acceder directamente desde el exterior.


La parte superior del campanario ha sido muy alterado a lo largo de los siglos. Las grandes ventanas de medio punto son de factura moderna. En los ángulos, aunque de forma fragmentaria podemos observar lesenas esquineras, que nos hacen pensar en que originariamente era un campanario de tipo lombardo.


Junto al campanario encontramos la puerta de acceso: la parte más interesante del templo y datada a principios del siglo XIII. Está formada por arcos de medio punto en gradación.


El central descansa en dos columnas con los capiteles esculpidos. En el capitel de la izquierda vemos un personaje que sostiene un libro con sus manos a quien flanquean dos leones rampantes. Es probable que se trate de una representación de Daniel y los leones.


En el capitel de la derecha vemos a una mujer desnuda sentada y con los brazos elevados, un hombre barbado también con los brazos levantados y dos cabezas humanas barbadas más.


Las bases de las columnas presentan pájaros picoteándose el pico, aunque muy erosionados.


La arquivolta central está decorada con motivos vegetales esculpidos con bajo relieve.


El exterior presenta una decoración aún más interesante a base tallos que se enroscan y entrelazan.


La arista de este arco y de las jambas ha sido rebajada y en su interior hay varios elementos esculpidos. Vemos cabezas de animales y humanos, algunos muy desgastados, un personaje orante de rodillas, un hombre acostado y algunos animales.


También está decorado el ángulo del arco interior con algunas bolas y botones florales.


La portada estaba protegida por un pórtico, de que se conservan algunos canecillos donde se apoyaba.


Sobre la puerta se abren dos ventanas de medio punto y doble derrame.


En el Museo Nacional de Arte de Cataluña se conserva una talla de la Virgen de finales del siglo XII o principios del XIII. María sostiene a su hijo en el regazo y parece como si lo cogiera con su mano izquierda. Tanto los bordes de los mantos como las coronas que llevan las dos imágenes, están decorados con imitaciones de piedras preciosas, imitando las imágenes de metal de la época.


También se conserva en el MNAC, si bien en las reservas y por tanto fuera del circuito de visitas, una talla de Cristo Crucificado de la misma época que la Virgen. A pesar de su realismo, especialmente en el cabello y la barba o los pliegues de la túnica, que rehuyen la geometría, los administradores de la colección medieval del museo consideran que es más interesante guardarla en las reservas que no exhibirla en las salas. Quizá por que ha sido repintada a lo largo de los siglos, pero esto creemos que no es motivo suficiente ...




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