Provincia de Girona


Santa Cecília
(Bolvir, Cerdanya)

42º 25,182'N ; 1º 52,726'E    




La primera vez que encontramos documentada la parroquia de Bolvir es en un precepto del rey Lotario del año 958, en que la confirma como una de las posesiones de Sant Miquel de Cuixà . El sitio de Bolvir había sido donado por el conde Sunifred II de Cerdaña al monasterio en 953, con todos sus derechos y pertenencias.


El templo actual se construyó a finales del siglo XII o principios del XIII a juzgar por su aparato hecho con sillares de granito. Está formado por una nave rectangular, cubierta con una bóveda apuntada y rematada al este por un ábside semicircular. Este ábside tiene dos ventanas de medio punto y doble derrame: una orientada al sur y otra al este.


La ventana central del ábside tiene esculpidas tres bolas en la parte inferior.


El ábside está decorado con un friso de dientes de sierra bajo el tejado.


Este friso se apoya en canecillos esculpidos con cabezas humanas y de animales, pájaros y motivos geométricos.


Empotrada en uno de los muros del templo vemos una pequeña figura, que nos recuerda la representación de la ascensión de un alma al Cielo o una sirena de doble cola. Su deterioro impide poder precisar más.


La puerta de acceso se abre en el muro sur. Esta fue parcialmente desmontada en 1886 para decorar una nueva puerta abierta en la torre campanario, añadida posteriormente a los pies de la nave.


En 1929 se cegó la puerta del campanario y se recompuso la puerta en su lugar original. Está construida en un cuerpo que sobresale de la fachada y con un friso de dientes de sierra en la parte superior. La puerta está formada por tres arcos en gradación. Los arcos impares tienen una arquivolta, que se apoya en columnas con los capiteles esculpidos.


Los capiteles exteriores están decorados con cabezas humanas dentro de pequeñas hornacinas.


Los interiores, en cambio, están esculpidos con animales enfrentados. En el lado izquierdo vemos a dos leones y en el derecho a dos pájaros.


En el Museo Nacional de Arte de Cataluña se conserva, aunque fuera de la exposición, un frontal de altar , que desgraciadamente ha perdido buena parte de la policromía. En él se narran escenas de la vida de Santa Cecilia, patrona del templo. Están distribuidas en dos registros. Está datado hacia el año 1200.