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Provincia de Girona
Monasterio de Sant Pere de Rodes
(Port de la Selva, Alt Empordà)
42º 19,471'N ; 3º 10,018'E
Dominando la bahía del Port de la Selva, está situado
en la ladera de la montaña de Verdera, en la cumbre de la cual hay los restos
del antiguo castillo de Sant Salvador de Verdera. Cerca del monasterio también
podemos encontrar los restos del poblado medieval de la Santa Creu de Rodes,
vinculado al antiguo monasterio y del que destaca la iglesia prerrománica de
Santa Elena. Los orígenes de este monasterio son confusos y ahora
mismo resulta difícil decidir cuál fue el primer momento en que hubo una
edificación religiosa en este lugar. Hay muchas hipótesis y leyendas
fundamentadas por el hecho de no disponer de documentos que puedan ofrecer más
luz sobre el tema. Una de estas hipótesis incluso se remonta a la época romana,
donde podía haber existido un edificio religioso en la zona. Las primeras noticias documentadas son del 878, cuando se
hace referencia a una celda monástica vinculada a Sant Esteve de Banyoles.
Durante algunos años hubo disputas por su tutela por parte del mismo monasterio
de Banyoles, el de Sant Policarp de Rasés y la Catedral de Girona, que
provisionalmente consiguió la tutela en el año 899. El año 962 pero, el monasterio
inicia su época de esplendor gracias a su independencia y al liderazgo del primer
abad Hidelsind, hijo de Tassi. El monasterio pasa a depender directamente de la
Sede de Roma, lo cual le proporcionó más prestigio y en consecuencia un aumento
considerable aumento de sus posesiones. En el año 1022 se consagra la iglesia. Es el edificio más
importante del monasterio. Situada en el norte del claustro. Dispone de 3 naves y
crucero dónde se abren dos absidiolas. El ábside central tiene un
deambulatorio, teniendo la misma anchura que las tres naves del templo. En la
actualidad los tres arcos de la parte central del deambulatorio han sido
sustituidos por un único arco, tal y cómo puede verse comparando las siguientes
imágenes, en una más que discutida restauración.
Bajo este ábside podemos encontrar una cripta. Su bóveda es anular y se apoya en una columna central.
Algunas fuentes apuntan que el muro que rodea la columna podría ser el ábside de
una primitiva edificación. El hecho más destacado de la iglesia es su sistema de
pilares, arcos y vueltas. Este tipo de construcción es único en Cataluña y
hasta el momento no se han encontrado paralelismos directos con edificios de la
época. Consiste en un doble nivel de columnas que soportan los arcos fajones de la
nave y en un único tramo de columnas que
soportan los arcos que separan las naves. Todos ellos arrancan de un alto podio. Los capiteles tienen diferentes influencias, pero se
pueden dividir en dos grandes grupos, todos ellos decorados. Los inferiores de
la nave central son de tipo corintio clásico. Los otros, situados en las columnas
superiores, son de tipo cúbico. En el crucero izquierdo hay dos aperturas: una da a la sacristía
y la otra a una escalera de caracol de 56 peldaños que conduce a
una capilla que recibe el nombre de Sant Miquel. Se trata de un aposento de los
siglos X-XI que se levanta sobre el crucero y la absidiola izquierda. Tiene
bóveda de cañón y un ábside semicircular. Encima suyo se levanta la torre del
mismo nombre.
En algunos puntos del deambulatorio todavia se conservan restos de pinturas murales datadas entre los siglos XI y XIII.
A la iglesia, en los años de jubileo, se accedía por la
puerta principal que disponía de un atrio y una portalada decorada por
esculturas del maestro Cabestany. Junto con el claustro, esta ha sido la parte
del monasterio más devastada por las expoliaciones. En épocas de abando
del monasterio, los fragmentos de mármol fueron extraídos incluso con dinamita
(siglos XVIII-XX). Durante las obras de restauración del monasterio se
descubrió la existencia de un claustro primitivo (siglo XI) al cual se puede
acceder desde el brazo sur del crucero. Los restos que nos han llegado indican
que era un patio rodeado por arcos robustos. Se han encontrado pinturas
murales en sus paredes, lo que plantea la duda de si todo el claustro podía estar
decorado. Posteriormente, entre los siglos XII y XIII se edificó un
nuevo claustro encima del anterior. En este caso se construyó con arcos de medio
punto sustentados por parejas de columnas con capiteles decorados. En la
actualidad sólo queda en pie una pequeña parte del claustro original. El resto
se ha reconstruido, incluso los capiteles decorados que se pueden encontrar (son
réplicas de los originales que se han podido localizar en diferentes museos,
como el de Perelada). También destacan las dos torres que tiene el monasterio.
La del lado de la iglesia es contemporánea al templo. El último piso, con
ventanas geminadas piso fueron incorporadas con posterioridad. Era utilizada
como campanario. El otro en cambio se inició su construcción hacia el siglo X y
se trata de una torre de defensa, coronada posteriormente con una espadaña.
A partir del siglo XVII el monasterio entra en una época
de decadencia y sufrió numerosos saqueos. Debido a su situación, las guerras
con Francia también lo perjudicaron considerablemente. En el año 1708 el duque de
Noailles se llevó la famosa Biblia, que ahora se puede consultar a la
Biblioteca Nacional de París. En el año 1935 la Generalitat de Catalunya inicia la
restauración. En el 1973 se inicia una segunda etapa de restauraciones que han
dado al monasterio su aspecto actual. A continuación se pueden ver unas
imágenes previas a estas restauraciones. |