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Provincia de Girona
Castillo de Sant Salvador de Verdera
(Port de la Selva, Alt Empordà)
42º 19,205'N ; 3º 10,083'E
Dominando la sierra de Rodes, a unos 670 metros de altura, encontramos el
castillo de Sant Salvador de Verdera, documentado por primera vez en el año
904 como Castrum Quod dicunt Verdaria. El año 974 fue cedido por el
conde Gausfred de Rosselló y Empúries al monasterio de
Sant Pere de
Rodes, situado unos metros más abajo. Los sucesores de Gausfred no
vieron con buenos ojos esta cesión, debido a que el castillo era un punto
estratégico muy importante. Por este motivo Hug I de Empúries, alrededor
del año 1007, conquistó la fortificación, junto con su hermano Guilasbert de
Rosselló. El papa Benet VIII amenazó al conde con la excomunión si no devolvía
el castillo al monasterio.
En 1283 el castillo estaba muy deteriorado y parcialmente hundido, hecho que
provocó que el conde Ponç Hug decidiera reconstruirlo, con una cierta
oposición por parte de los monjes del monasterio. Estas disputas se acabaron
con una concordia entre el conde y el obispo, mediante la cual el primero
se comprometía a entregar el castillo al monasterio pasados tres años, cosa
que finalmente no sucedió. De hecho en 1285 fue tomado por tropas francesas.
Las disputas entre los condes de Empúries y los abades del monasterio
continuaron a lo largo de los años. De hecho se tiene constancia de una queja
escrita en 1298 por el abad al obispo de Girona, donde se describen las
opresiones a que los sometía el conde. Este se arrepintió de su
comportamiento y en 1309 donó al monasterio 10.000 sueldos por haber reconstruido
y mantenido el castillo, pero no lo devolvió al monasterio, a pesar del pacto de
1298.
Del castillo edificado en el siglo XIII todavía se conservan algunos de sus
muros, especialmente en los sectores de tramontana y de levante. Destacan las
ruinas del edificio de la iglesia, situado en la parte más alta del castillo.
El templo se cita por primera vez en documentos de la segunda mitad del siglo
XIII, si bien por la tipología de su construcción se debe datar en el
siglo XI. Estaba formada por tres naves, con planta basilical, rematadas por
el este con tres ábsides semicirculares. La fachada de poniente estaba protegida por
un pórtico o galilea. Es precisamente el sector oeste el que mejor se ha
conservado, junto con parte de los muros norte y sur. De la cabecera sólo se
conserva la base de la absidiola septentrional.
La puerta de acceso, de la que todavía se conservan parte de los montantes y
de el arco de medio punto, se encontraba en la parte central del muro oeste. A
ambos lados de la puerta se abren dos ventanas de doble derrame, que servían
para iluminar las naves laterales. No se han conservado los arcos formeros, ni
los pilares que separaban las naves.
El pórtico es ligeramente más grande que la puerta de entrada. Está formado
por unos arcos de medio punto y una cubierta de bóveda de arista.
En el muro norte encontramos otra puerta con dintel y arco de medio punto
hecho con pequeñas dovelas, muy deteriorado por la parte exterior.
Del resto del castillo hay que destacar las siete torres de la zona
septentrional. Cuatro tienen planta rectangular algo irregular, para adaptarse
al terreno, mientras que las otras tres son circulares.
Las otras edificaciones que se han conservado son una gran torre rectangular
adosada al muro oeste de la iglesia, la torre del portal de entrada, situada
en el sector noroeste y una torre situada en el ángulo suroeste, de la que todavía
se conserva el piso inferior, cubierto por una bóveda de cañón.
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