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Provincia de Girona
Monasterio de Sant Pere
(Besalú, Garrotxa)
42º 12,034'N ; 2º 41,866'E
A parte del monumental puente sobre el río Fluvià, otro de los monumentos que
destacan de Besalú es el antiguo monasterio benedictino de Sant Pere.
Fue fundado el año 977 y se puso bajo el patrocinio de la Santa Sede y por lo
tanto disfrutó de ciertos privilegios, como custodiar las reliquias de los
mártires San Primo y San Feliciano. El año 1003 se consagró la
iglesia. Cuando el condado pasó a depender del de Barcelona, el monasterio
vivió su momento de máximo esplendor, debido a que en ausencia del conde, el
abad era la personalidad con más autoridad en la villa.
A partir del siglo XV el monasterio empieza a entrar en decadencia. Esta se
agravará con la guerra del Francés, momento en que se destruirá el claustro.
Con la desamortización del año 1835 provocó que se abandonara el monasterio
hasta el año 1908. Durante la guerra civil se quemó parte del mobiliario y de
las pinturas del siglo XVIII, así como algunas esculturas.
Hoy en día sólo queda en pie la iglesia y algunas dependencias posteriores.
Tiene planta basilical con tres naves, crucero, deambulatorio ricamente
decorado y un único ábside de grandes dimensiones.
Este está decorado exteriormente con arcos ciegos y un friso de dientes de
sierra. Los arcos están acabados con diferentes elementos esculpidos como
cabezas humanas y de animales, motivos vegetales y geométricos.
La nave central está cubierta con una bóveda de cañón, mientras que las
laterales tienen bóveda de cuarto de círculo.
El deambulatorio es el elemento más destacado del templo.
Está formado por cuatro pares de columnas. Sus capiteles están ricamente
decorados con motivos vegetales, animales y escenas de la infancia de Jesús,
como la Epifanía. En la Semana Santa del 2007, coincidiendo con la celebración
del Jueves Santo, pude acceder al interior del templo. Desgraciadamente un
defecto en el funcionamiento de mi trípode hizo que la calidad de algunas de
las fotos de los capiteles no sea la deseada. Espero poder volver a Besalú
bien pronto y repetir las fotografías con un trípode nuevo.
La bóveda de la capilla mayor está decorada con dos frisos de dientes de
sierra, entre los que hay un friso de arcos ciegos.
La fachada principal destaca por su austeridad. Tiene un portal muy sencillo con
dos finas columnas, donde se apoya una arquivolta esculpida con un motivo
trenzado. Sus capiteles están esculpidos con motivos vegetales, sobre los que
hay un cuadrúpedo.
Lo más destacado es el ventanal que hay en lo alto de la fachada.
Tiene dos arquivoltas decoradas con motivos vegetales y geométricos de muy
bella factura. Destacan las cabezas humanas y animales que decoran el arco
exterior. Las arquivoltas están sostenidas por columnas con capiteles
decorados con motivos vegetales y animales de tradición rosellonesa.
En el capitel exterior izquierdo podemos ver cabezas de leones, que devoran a
sus presas, de las que sólo vemos las patas. En el de más a la derecha vemos
unos grifos, a los que un león muerde las alas. Los capiteles interiores son de
tipo vegetal, dónde vemos algunas cabezas de animales.
Flanqueando la ventana podemos encontrar dos leones con un aspecto aterrador,
mostrándonos sus dientes, y que han sido recientemente restaurados.
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