Provincia de Girona


Sant Pere Cercada
(Santa Coloma de Farners, La Selva)

41º 50,131'N ; 2º 36,478'E    



En 1063 se cedió la iglesia de Sant Pere de Cercada al monasterio de Sant Marçal de Montseny, a fin de que se fundara en ella una canónica benedictina. Esto no se llegó a concretar, por la oposición del monasterio de Sant Salvador de Breda y por la decadencia en que entró el monasterio de Sant Marçal. En 1136 la familia de los Vilademany patrocinó la creación de una nueva canónica en este caso agustiniana.

A partir del siglo XV comienza la decadencia de la canónica, que se agravó a finales del siglo XVI, cuando se secularizó.


 


 

La iglesia que nos ha llegado data de finales del siglo XII, construida sobre un templo anterior y consagrada en 1245 por el obispo de Girona, Guillem de Cabanelles.

 


 

El templo tiene planta de cruz latina, con una sola nave. En el transepto se abren tres ábsides semicirculares lisos y con una ventana de medio punto y de doble derrame.

 


 

La nave y el transepto están cubiertas con bóveda de cañón. En su intersección hay una cúpula sobre trompas, que se transforma en el exterior en un cimborrio octogonal, en el que se abren tres ojos de buey.

 


 

En el muro oeste podemos encontrar la puerta de acceso. Está formada por tres arquivoltas de medio punto y en gradación que rodean un dintel y un tímpano lisos.

 


 

Los arcos están apoyados en dos parejas de columnas, con los capiteles esculpidos. Estos son una reproducción de los originales, que se conservan en la sacristía de la parroquia de Santa Coloma de Farners. Representan palmetas. piñas, entrelazados y cabezas humanas, ya en estilo gótico. En uno de los capiteles se puede ver una inscripción en que se explica que un canónigo había dejado rentas a la canónica para que siempre quemara una lámpara en el altar de San Pedro.

 


 

Las bases de las columnas también están esculpidas con pequeñas cabezas de animales en los ángulos.

 


 

Sobre la portada encontramos una ventana, decorada con tres arcos de medio punto en gradación esculpidos.

 


 

Del resto de dependencias canonicales sólo se ha conservado la puerta de acceso al recinto. Las casas que podemos ver en la actualidad se construyeron aprovechando algunos de los elementos del priorato.

 


 

Entre los edificios se puede ver la antigua pila bautismal, de factura muy sencilla, que hace las funciones de maceta.

 


 

Del claustro no nos ha llegado ningún vestigio. Se cree que estaba adosado al muro sur del templo, en el que podemos encontrar algunas lápidas sepulcrales. También se pueden ver los agujeros donde iban colocadas las vigas que sostenían la estructura del claustro. Este espacio se comunicaba con el templo por una sencilla puerta abierta en el muro oeste del transepto. En el brazo norte encontramos otra puerta, de similares características, reabierta durante la última restauración.