Provincia de Girona


Sant Pere de Alp
(Alp, Cerdanya)

42º 22,357'N ; 1º 53,126'E      




La parroquia de Alp aparece documentada por primera vez en un documento del año 863, escrito por el monje Aimó. En él explicaba el traslado de las reliquias de San Vicente por los monjes de Castres, que las habían ido a buscar a Zaragoza y de camino se detuvieron en la iglesia de Alp, entonces dedicada a Santa María. Muy pronto ya aparece bajo la advocación de San Pedro, sin que se conozca el motivo del cambio.

El control de esta iglesia fue motivo de litigios entre el obispo Ot de Urgell y el vizconde Bernat de Cerdanya, Berenguer Bernat, su hermano Ramón y Ponç Guillem. Estos caballeros la retuvieron injustamente. En 1105 se estableció una conveniencia por la que los nobles retornaban la iglesia al obispado, con la condición de que se estableciera una comunidad estable, formada por tres sacerdotes tres diáconos, dirigidos por un cura y por un pavorde de la Seu. Esta comunidad ya no aparece en documentos de finales del siglo XIII.


El templo, a pesar de las modificaciones posteriores, todavía mantiene la estructura medieval. Se trata de una iglesia con planta basilical, de tres naves. Estas están separadas entre sí por cuatro parejas de arcos formeros de medio punto. Estos se unen en unos pilares cruciformes, que también servían de apoyo a los arcos fajones, eliminados en el siglo XVIII. En este momento se sobrealzó la nave central, que estaba cubierta con una bóveda de cañón reforzada por tres arcos de medio punto y se construyó una nueva bóveda barroca.


También se modificó el presbiterio. Se destruyó el románico y se construyó uno nuevo más grande.


Las reformas continuaron en los muros laterales, que se excavaron para abrir unas pequeñas capillas laterales.


Se accede al templo por una puerta situada en el muro oeste. Aunque ha sido muy alterada, es de época románica. Está formada por tres arcos de medio punto en gradación. Había otra puerta en el muro meridional, hoy desaparecida.


La forja de la puerta oeste es de tradición románica.


En la pared norte del presbiterio se conservan restos pictóricos del siglo XIV, donde se representa a San Cristóbal.

En el templo se veneraban dos tallas de la Virgen María, hoy conservadas en dos museos. La más antigua se conserva en el Museo Episcopal de Vic. Es una imagen típica del siglo XIII, con el Niño sentado en su regazo. Aunque muy dañados, conserva restos de policromía.