Provincia de Girona


Sant Miquel de Roca de Castellar
(Crespià, Pla de l'Estany)

42º 11,039'N ; 2º 46,945'E




Encontramos este santuario situado dentro de una cueva en el risco de Roca de Castellar, a la orilla del Fluvià. Se accede desde un camino sin señalizar, que parte de Sant Bartomeu de Portell. Los orígenes del templo son eremíticos, aunque no tenemos ningún documento que nos hable de su existencia hasta el 1131. A partir del siglo XIV el templo entra en decadencia y deja de estar habitado.


La cavidad natural fue ampliada y cerrada con un muro de obra. El interior está dividido en dos estancias gracias a un gran arco gótico.


El tramo de las naves donde no llega la roca, se cubrió con una bóveda apuntada.


En el lado de levante de la nave meridional encontramos una gran concavidad natural, que fue ampliada para poder ubicar los altares del santuario.

Se accede al templo por una puerta dovelada de arco de medio punto, situada a levante, a la que se accede después de salvar el desnivel con una escalera, hoy metálica.


La cisterna que abastecía de agua la ermita se encuentra en la parte interior del templo, en la nave meridional, junto a la roca. Un sistema de canalizaciones recogía el agua de lluvia de la cubierta y de la parte superior de la roca.


Los templos rupestres no son muy frecuentes, aunque podemos encontrar varios ejemplos. La particularidad de estos edificios debería ser un motivo suficiente para mantenerlo en mejores condiciones y evitar que los gamberros lo dañen y llenen de pintadas.