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Provincia de Girona


Sant Mateu
(Vall-llobrega, Baix Empordà)

41º 53,692'N ; 3º 06,834'E     




Ya tenemos constancia del lugar de Vall-llobrega en un precepto del rey Lotario del año 968. No encontramos ningún documento que nos hable de la iglesia hasta el 1280.


Según consta en un documento del año 1362, el abad de Sant Feliu de Guíxols también era el rector de Vall-llobrega.

Desgraciadamente, este templo románico se derrumbó alrededor del 1669, cuando se decide construir una nueva iglesia en la salida del valle hacia el mar, en un terreno más llano, conocido como el Raval de Mar o de Baix.

Desde el año 1985, en que se desbrozó la iglesia y su entorno, se están llevando a cabo tímidas campañas para consolidar los escombros de este edificio y facilitar su acceso. En los últimos años se ha construido una nueva cubierta y se ha cerrado el acceso, a la espera de decidir que uso se le dará al templo.


La iglesia tenía una sola nave, rematada al este por un ábside semicircular. La nave estaba cubierta con una bóveda de cañón, que se derrumbó. Aún se conserva su arranque en los muros laterales.


El ábside ha quedado mucho más dañado la nave, perdiendo parte del tambor absidal. Tenía una ventana en la parte central, de la que sólo se conservan sus montantes.


El templo se iluminaba mediante tres ventanas de medio punto, situadas en el muro sur. Su arco está hecho con dovelas irregulares de pizarra.


En el muro oeste encontramos otra ventana, de características similares.


En este muro se abre la puerta de entrada. La parte exterior ha perdido sus montantes y dovelas, que seguro estarán en alguna casa cercana. Por la parte interior se conserva el arco de medio punto, con un dintel de madera, que probablemente sustituye al original de piedra.


En el muro de tramontana hay tres pequeñas hornacinas, de similar factura a las ventanas del muro sur.


El templo fue reforzado con contrafuertes, que no pudieron evitar el derrumbe de la bóveda. Actualmente ha sido necesaria la instalación de tirantes para evitar que los muros laterales acaben derrumbándose.