Provincia de Girona


Sant Martí de Cassà de Perlàs
(Corçà, Baix Empordà)

41º 55,816'N ; 3º 07,930'E     




No está claro si la iglesia de San Martín de Perulas, que aparece en un documento del año 882, es realmente este templo. Pasa lo mismo en un documento testamentario del año 1121, donde está la donación de un alodio situado dentro de la parroquia de sancti Martini de Caciano.

Si que tenemos la certeza de que fue una de las nueve iglesias de las que Arnau IV de Llers se apoderó de sus derechos y que en 1960 tuvo que devolver al obispado. En 1211, otro miembro de la familia Llers retornó nuevamente al obispado estas nueve iglesias, lo que quiere decir que previamente se las había vuelto a apropiar. Parece que unos años más tarde se volvieron a reproducir los litigios con el obispado.


La iglesia fue reformada en el siglo XVIII, pero conserva buena parte de su fábrica románica.


Tiene una sola nave, cubierta con una bóveda apuntada y rematada al este por un ábside semicircular. Tanto la bóveda del ábside como la de la nave arrancan de una imposta biselada.


El ábside conserva la única ventana románica que hay en el templo. Es de medio punto y doble derrame.


Entre los siglos XVII y XVIII se construyeron dos capillas en cada uno de los muros laterales y una sacristía, que oculta parcialmente el ábside desde el exterior. Esta se realizó en buena parte con los sillares sobrantes de la apertura de las capillas.


Hacia 1735 se construye un desván encima del templo, que dobla su altura.


En el ábside y el muro sur todavía podemos ver la cornisa que delimitaba la altura del templo original. En la parte baja del ábside podemos ver unos sillares de diferente fábrica en el tambor absidal, probablemente se aprovecharon de una construcción anterior.


En el muro de mediodía aún podemos ver los rastros de la antigua puerta románica, ahora cegada. Era de medio punto con tímpano y dintel.


La puerta actual, del siglo XVIII, se abrió en el muro oeste, donde también se practicó un sencillo rosetón.


La nueva puerta está decorada con elementos de forja, a base de tallos y volutas en forma de espiral.


Son los motivos habituales en el románico, pero en este caso los tallos están más aplanados. Según Puig y Cadafalch, durante los siglos XVII y XVIII persistió la forma románica de trabajar la forja y por tanto estos elementos decorativos no serían de época románica, si no el momento en que se reformó el templo.


Este muro estaba coronado por una espadaña de dos ojos, que fue sustituida por el actual campanario de torre.


En el Museo de Arte de Girona se conserva una Virgen gótica procedente de este templo.


Si que se conserva en el templo y empotrada en el antiguo espacio que ocupaba la puerta románica, la pila bautismal, de sencilla factura.


A pocos metros del templo, podemos ver empotrada en el edificio de la rectoría la cruz de término. Fue colocada en este lugar en 1589 por orden del rector Bernad Masaros.

Cruz de término    Cruz de término

Como es habitual, en uno de los lados está Cristo Crucificado y en el otro la Virgen.

Cruz de término    Cruz de término