Provincia de Girona


Murallas de Hostalric
(Hostalric, La Selva)

41º 50,294'N ; 2º 48,516'E    



Los orígenes de la villa se cree que estaban relacionados con la existencia de un hostal y un pequeño núcleo de población a los pies de la antigua vía romana, convertida posteriormente en camino medieval .. La primera noticia que encontramos del lugar es del año 1106, en un juramento de fidelidad que hizo Ponç II, vizconde de Cabrera-Girona y de Àger a Ramon Berenguer IV por los castillos de Blanes, Argimon y Cabrera. Es precisamente el hijo de Ponç II quien hizo construir el castillo de Hostalric, documentado desde el año 1145.


Gracias a estar situado en un punto estratégico, desde siempre tuvo una importancia militar considerable. Por eso en 1285 el rey Pere II se estableció en el castillo y lo convirtió en su base de operaciones para hacer frente a los ataques de Felipe III el Atrevido, rey de Francia. Unos años más tarde, en 1392, Bernat IV de Cabrera reforzó y amplió las defensas del castillo y de la ciudad. Entre 1455 y 1462 se volvieron a hacer obras en el castillo.

En 1694 cayó en manos de los franceses. Un año más tarde, primero las tropas francesas y después las de los príncipe Darmstad, causaron importantes desperfectos en las defensas del castillo para que no se pudiera utilizar más como recinto defensivo.

Durante la guerra de Sucesión se reconstruyó el castillo, dotándolo del aspecto actual. A pesar de todo la ciudad cayó en 1809, mientras que el castillo resistió unos meses más, hasta mayo de 1810. A partir de ese momento las tropas francesas lo convirtieron en un enclave militar importante, que controlaron hasta el 1814.


La villa se fortificó ya en época románica, entre los siglos XII y XIII. Este primer recinto fortificado se aprovechó en el siglo XIV para configurar la muralla que podemos contemplar actualmente.


Los fragmentos mejor conservados de la muralla se extienden en dirección este-oeste con una longitud aproximada de 600 metros. La población se organizaba en torno a una calle principal, que se adapta a la orografía del terreno.


El lienzo de muralla está ataludado en la parte inferior y coronado por almenas con aspilleras. En este sector se conservan ocho torres de planta circular.


En la parte más alta de la villa encontramos el portal de Barcelona. Está protegido por la torre de Arara, también utilizada como prisión.


En la actualidad el ayuntamiento quiere poner en marcha un polémico plan de recuperación de la muralla, que implica la eliminación de todas las estructuras añadidas por la parte exterior a lo largo de los siglos. En 1903 el rey autorizó la construcción de viviendas adosadas a la muralla y la correspondiente apertura de puertas y ventanas. Es precisamente esta autorización real el principal argumento de los vecinos para defender las edificaciones existentes. Un proyecto polémico y de difícil aplicación.


La parte baja de la población estaba protegida por la imponente Torre de los Frailes. Recibía este nombre por que a su lado se encontraba el convento de San Francisco, actualmente la sede del ayuntamiento. Su altura era de unos treinta metros.