Aragón - Provincia de Huesca


Colegiata de San Pedro
(Ayerbe, La Hoya de Huesca)

 42º 16,664 'N ; 0º 41,349 'O      




Nos encontramos ante los restos de una antigua canónica dedicada a San Pedro. La iglesia presentaba un estado de conservación muy deficiente a principios del siglo XIX y la bóveda amenazaba con derrumbarse. Por este motivo se diseñó un nuevo templo, que no se pudo llevar a cabo, primero por la Guerra de la independencia y posteriormente por la desamortización de 1835. Así pues, el templo quedó abandonado y se fue deteriorando aún más, motivo por el que se derribó para evitar que pudiera causar daños a alguien y se trasladó el culto en la iglesia del convento de los dominicos.


De la canónica sólo se conserva la torre campanario del siglo XII y una parte del muro sur del templo, integrado en construcciones posteriores.


La torre está dividida en tres niveles por el exterior mediante unas molduras. Los dos superiores estaban destinados a alojar las campanas. En ambos casos se abren ventanas geminadas en todos los muros excepto en el norte donde sólo hay un gran ventanal de medio punto.


Los arcos geminados presentan diferentes facturas, en función de la planta en que se encuentran y el muro en el que están abiertos. Lo más decorados los encontramos en la planta superior y orientados al este y al oeste. Están formados por un doble arco en gradación, que se apoya en columnas y capiteles, la mayoría de ellos reconstruidos. Ambos arcos están reseguidos por un guardapolvo ajedrezado.


En el muro sur, encontramos dos ventanas mucho más sencillas y separadas por una pequeña pilastra, que tiene adosadas dos columnas: una para cada arco.


Este último piso está cubierto con una cúpula reforzada por dos arcos que se entrecruzan, de factura bastante tosca.

También son de factura más simple las ventanas del piso inferior. En este caso encontramos dos ventanas geminadas con un arco que se apoya en columnas y capiteles, también en buena parte de nueva factura. Como sucede en el piso superior, en el muro sur sólo hay columnas en la parte central, donde se unen los dos arcos.


El piso inferior, que no presenta grandes aberturas al exterior, sólo una ventana aspillerada, hoy cegada. Está cubierto con una bóveda de cañón, orientada de norte a sur y parcialmente reconstruida. También en esta planta encontramos una puerta de medio punto adovelada, que probablemente comunicaba con la parte superior de las bóvedas del templo.

El nivel inferior de la torre no se accesible para los visitantes, pues se ha practicado una nueva entrada para las visitas guiadas. Está dividido en dos espacios mediante un altillo de madera. Esta zona presenta un estado de conservación lamentable, que ha provocado que se pierda buena parte de las pinturas murales con que estaba decorado y de las que destaca un calvario del siglo XVI.


Del resto del templo sólo se conserva la parte de muro donde adosaba la torre, que se prolonga en las construcciones que la flanquean. En él se pueden ver los restos de las pilastras donde descansaban los arcos fajones que reforzaban la bóveda de cañón, de la que se conserva el arranque.