Provincia de Girona


Claustre del Mas del Vent
(Palamós, Baix Empordà)

41º 51,625'N ; 3º 8,255'E     




A principios del mes de junio de 2012 los medios de comunicación se hacían eco del "descubrimiento" hecho por el profesor de arte medieval de la Universidad de Girona, Gerardo Boto. Se trata de un claustro "románico" que hay en la finca particular del Mas del Vent de Palamós. Hemos hecho la descripción del claustro siguiendo la hipótesis de que es real, aunque las administraciones lo descartaron a finales de Julio de 2012. En el año 2015 pudimos visitarlo personalmente y al acercarnos a sus capiteles y piedras la sensación que tuvimos es que se trataba de "un decorado".


En caso de ser realmente románico, su procedencia no está clara. Por la técnica utilizada y los motivos esculpidos, hacen pensar que fue construido en tierras castellanas y no muy lejos de Santo Domingo de Silos, con quien mantiene muchas similitudes. Algunas fuentes afirman que podría ser el claustro del monasterio, hoy en ruinas, de San Pedro de Gumiel de Izán, en Burgos. Posteriormente, el propio Gerardo Boto argumentó que se trataba del antiguo claustro de la catedral de Salamanca.

Si que conocemos que este claustro fue adquirido por un anticuario madrileño, Ignacio Martínez, en 1931 y lo reconstruyó en los terrenos de una aristócrata que conocía. Entre los años 1931 y 1936 se intentó vender por cinco millones de pesetas, pero al no conseguirlo, se rebajó el precio a 3,5 millones, para que lo adquiriera un multimillonario estadounidense. Esta venta tampoco prosperó y el 23 de julio de 1958 lo terminó adquiriendo Has Engelhom, abuelo del actual propietario. Entre febrero y abril de 1959 se instaló en su actual ubicación, según consta en las fotografías hechas por R.Serrat y que forman parte del fondo Fotografía Serrat, que se conservan en el Servicio de Archivo Municipal Palamós.


El claustro actual está formado por dos galerías, de diez arcos cada una de ellas, con dobles columnas.


En el tramo central, encontramos cuatro columnas en lugar de dos.


Desgraciadamente sólo se conservan dos galerías, de las otras dos han desaparecido los arcos, pero se conservan sus capiteles y las bases. En realidad se rehicieron tres galerías, pero la del lado sur se derrumbó por inestabilidades del terreno y los propietarios decidieron no reconstruirla. Sólo se conservan sobre los fustes los capiteles de los pilares de los ángulos y los del grupo central de cuatro columnas.


El hecho de estar menos resguardados de las inclemencias del tiempo, hace que la piedra esté en peor estado, pues está más "sucia" y proliferan algunos hongos.


Los arcos destacan por su altura, pues la clave de los arcos se encuentra casi a tres metros. Esta gran altura, poco habitual en la época, hace pensar que las galerías tenían cubierta de madera y no bóvedas de piedra.


Los arcos están protegidos por un guardapolvo ajedrezado. La unión entre arcos descansa sobre una pequeña columna, que reposa en los ábacos de los capiteles. Este motivo se repite en los capiteles de San Juan de la Peña , San Pedro de Soria y en la catedral de Girona, todos ellos realizados durante la segunda mitad del siglo XII y principios del XIII.


Los capiteles de las columnas presentan decoración vegetal.


En los grupos centrales, los de cuatro columnas, en lugar de una única columna, se esculpieron tres.


En la galería norte, encima de estas tres columnas hay un relieve bastante interesante y que con el estudio correspondiente, podría arrojar luz sobre la posible ubicación original de este claustro. Se trata de una castillo, con una gran puerta y tres torres. Gerardo Boto lo relaciona con el símbolo de Alfonso VIII de Castilla (1155-1214). Esto confirmaría la cronología del claustro, finales del siglo XII, y la procedencia castellana del mismo.


Los capiteles presentan una riqueza escultórica muy interesante. La fina talla y el buen estado de conservación de la mayoría, sin duda fascinan al espectador.


La mayoría presentan ricos motivos vegetales y zoomórficos, algunos claramente inspirados en los capiteles del claustro de Santo Domingo de Silos.


También podemos ver algunas representaciones figuradas, como la de Sansón con los leones.


Los ábacos también están esculpidos. En ellos se tallaron ajedrezados, motivos vegetales y florales.




El pasado El 7 de junio de 2012, técnicos del Departamento de Cultura de la Generalitat de Catalunya accedieron a la finca para documentar y estudiar este claustro, con el objetivo de determinar si es original o bien como dijo en 1966 la historiadora el arte Carmen Gómez-Moreno, una mera copia. El dictamen, de la entonces conservadora del Metropolitan Museum of Art de Nueva York, se basó en material fotográfico de la época. En cambio, para Gerardo Boto, una vez visitado el claustro, pese a la existencia de algunas piedras nuevas, como buena parte de los fustes de las columnas, los capiteles y los elementos escultóricos conservados son originales del siglo XII.


Pues bien, el dictamen llegó dos meses más tarde, el 31 de Julio de 2012. Según el técnicos de la Generalidad de Cataluña el claustro es una mera recreación con fines ornamentales, hecha a principios del siglo XX.


No ha sido una decisión fácil ni al parecer demasiado unitaria. Los dos principales argumentos para descartar el origen románico del claustro son la falta de documentación histórica sobre cuál podría ser su origen y la excesiva similitud con los capiteles del claustro se Silos. Unos argumentos un poco absurdos todo sea dicho.

Por lo que hemos podido saber, si se constata que la mayoría de las piedras son más antiguas que el siglo XX y que incluso habría algunos elementos, aunque pocos, románicos. Por este motivo se declarará como Bien de Interés Local. Hay que pensar que los expertos de patrimonio de la Generalitat han hecho un trabajo exhaustivo y su dictamen está perfectamente argumentado y contrastado, pero con los pocos detalles que han trascendido y de la observación detallada de las fotografías realizadas, nos sorprende mucho la rotundidad de este estudio y nos parece un poco vacío de contenido. No tenemos las herramientas, ni los datos, ni quizás los conocimientos para afirmar si es original o no. Aunque menos somos nadie para cuestionar la opinión de un grupo de expertos, pero la similitud de motivos esculpidos y la falta de documentación no nos parecen motivos suficientes, pues son cosas que se dan en otros edificios o elementos que nadie discute. Si es una recreación destinada a decorar un jardín para que el intentaron vender a coleccionistas americanos? Quizás era sólo una estafa, pero entonces para que lo quieren declarar Bien de Interés Local ?. Si es una copia, no debería tener valor ...


También nos sorprende que alguien decida hacer un claustro con capiteles que presentan diversos grados de erosión, con molduras fragmentadas, con agujeros entre las piedras que no acaban de encajar, con fustes de columnas de dos orígenes diferentes y un motivo heráldico no existente en ningún otro claustro, únicamente con un motivo ornamental. Sin duda o contiene muchos más elementos originales de los que nos quieren hacer creer, o bien se trata de un claustro construido con la idea de estafar a algún rico comprador estadounidense. Si es el segundo caso, no debería ser catalogado ... No tiene sentido.


Además, hay que recordar que en Palamós se construyeron tres galerías y una se derrumbó. Si era falso y sólo de carácter decorativo, por qué no la rehicieron? Y por qué no hicieron las cuatro galerías? ¿Por qué se construyó un tejadillo para proteger los arcos y capiteles si estos no tenían valor? Masas dudas y pocos detalles del estudio ... Creo que no interesa que sea original. Para la propiedad y las administraciones podría ser un problema ...


Las imágenes del claustro han sido cedidos a Arte Medieval por Joan Ramon Planas.