Provincia de Girona


Castillo de Rupià
(Rupià, Baix Empordà)

42º 06,259'N ; 2º 59,521'E     




Las primeras noticias que nos han llegado del lugar de Rupià y de la existencia de un castillo, aunque de manera indirecta, datan del año 1128, cuando aparece citado un tal Guerau de Rupià. Casi un siglo y medio más tarde, en 1268, Guillema de Rupià vendió los castillos de Rupià y de Fonolleres al obispo de Girona Pere de Castellnou por 34.000 sueldos barceloneses. De todos modos, en esta venta no se vendió la jurisdicción civil y criminal del castillo de Rupià, pues un año más tarde el conde Ponç III de Empuries la vendió al obispo.


Se conserva un inventario del 1329 que nos permite saber cómo estaba distribuido internamente el castillo. Se habla de dos estancias superiores, una recámara, un establo, una despensa, una cocina y una bodega.


Del antiguo recinto del castillo destaca el edificio situado en el sector sureste. Es un palacio típico de los siglos XIV y XV, hecho con grandes sillares bien tallados y distribuidos en hileras regulares, de planta rectangular.


En el piso superior hay varias ventanas, con capiteles e impostas decorados con motivos vegetales.


En el muro sur hay una antigua puerta, del edificio se convirtió en palacio.


El edificio ha sido restaurado para alojar dependencias municipales y el bar del pueblo.

El castillo era mucho más grande y se cree que ocupaba toda la manzana donde se encuentra el palacio. De hecho, en la parte interior de la isla podemos encontrar lo que parece una torre circular, muy modificada y reconvertida en el oratorio de una de las casas particulares que han ocupado el espacio donde antiguamente estaba la fortificación de Rupià.

Alrededor del castillo encontramos la iglesia de Sant Vicenç y parte de las murallas que desde el siglo XV rodeaban la población.


Su planta es rectangular y se conservan los restos de dos portales, uno situado hacia el sureste y es conocido como portal de Abajo y otro al noroeste, ante la iglesia y conocido como portal de Arriba.


El portal de Abajo ha sido muy modificado a lo largo de los siglos pero todavía mantiene su función, mientras que el de Arriba ha desaparecido y sólo se conservan los arranques de sus arcos.


La parte de muralla de la ciudad mejor conservada se sitúa en el sector noreste donde se conserva una torre y muros ataludados y con aspilleras integrados en varias casas.