Provincia de Girona


Castillo de Fornils
(Susqueda, La Selva)

42º 01,787'N ; 2º 51,037'E    



No hay muchas noticias sobre los orígenes de este edificio. A principios del siglo XI el término del castillo de Fàbregues se dividió en dos: por un lado se creó el término del castillo de Rupit y por otra el del castillo de Fornils, que comprendía las parroquias de Sant Martí y Susqueda.


Muy pronto, el castillo de Fornils pasó a depender del de Rupit, lo que provocó una pérdida de importancia de esta fortificación y a partir del siglo XIV entrará en decadencia. En esta época los dos castillos eran propiedad de los Cardona. En 1369, Gilabert VI de Cruïlles compró los derechos sobre estas dos fortificaciones.


Desgraciadamente el estado de conservación es muy deficiente por tratarse de una propiedad privada. Sus propietarios nunca han estado muy interesados ​​en la conservación de este edificio.


La primera gran agresión fue en el siglo XIX, cuando se decidió derribar el muro sur del recinto fortificado con el fin de utilizar los sillares en la ampliación del Mas Roure. Este derribo es hasta cierto punto comprensible, pues se produce en un momento en que no se daba valor a los edificios antiguos. En cambio, no tiene justificación el que se realizó en la década de los ochenta del siglo pasado, cuando la empresa propietaria de los terrenos en el que se encuentra el castillo decidió derribar todo el muro norte para poder reforzar los muros de contención alrededor de su nave industrial, situada en otro municipio. La denuncia de un vecino evitó que se continuara derruyendo el castillo, pero no se obligó a la propiedad restituir el mal hecho ... Desde entonces el castillo está en un estado lamentable, hundiéndose poco a poco y actualmente lleno de vegetación. Una de las fortificaciones más interesantes de las comarcas de Girona va desapareciendo paulatinamente, sin que nadie haga nada.


El castillo se articula alrededor de una torre circular levantada en el siglo XI, que conserva dos pisos con una altura aproximada de ocho metros. Las dos plantas tienen cubierta de piedra. La comunicación entre ambas se hace mediante una abertura en la parte central de la cubierta de algo más de un metro de diámetro.


Se accede a ella por una puerta rectangular, con un dintel bajo un arco de medio punto de descarga por la parte interior. Esta se abre en el primer piso.


Entre los siglos XII y XIII se construye el resto de dependencias. Al norte de la torre hay una gran edificio rectangular, que tenía dos plantas. La inferior estaba cubierta con una bóveda de piedra, de la que quedan los arranques en los muros laterales. Desafortunadamente no podemos ofrecer imágenes de su interior, pues la espesa vegetación hace peligroso acceder.


El muro norte era uno de los paños exteriores del castillo y de ahí que se abran varias aspilleras.


Este muro se prolonga hacia el este una vez finalizado el edificio, haciendo el cierre de muralla. Esta muralla es la que se derribó parcialmente y por lo tanto sólo quedan pocos restos de todo su perímetro.


Al sur de la torre encontramos otra gran edificación, de la que sólo quedan dos lienzos de pared en forma de L. En uno de ellos se abren tres aspilleras de un solo derrame.


También podemos ver el arranque de la bóveda de medio punto que cubría la sala.