Provincia de Girona


Castillo de Vulpellac
(Forallac, Baix Empordà)

41º 57,608'N ; 3º 03,286'E     




En 1137 encontramos a un tal Gausbert Guillem de Vulpellac citado en una disputa sobre la iglesia de Sant Climent, entre Dalmau de Peratallada y el obispo Berenguer de Girona. Esto nos hace pensar que por ese tiempo ya había una casa señorial en Vulpellac, probablemente sin fortificar. En 1269 se estableció una conveniencia entre el obispo de Girona, que era el señor eminente de Vulpellac y el señor de Vulpellac, mediante la que se autorizaba a este último a construir una fortificación.


En 1352 sabemos que el castillo pertenecía a la familia Sant Sadurní, pues Sicilia de Sant Sadurní se casó con Guillem Sarriera. En 1471, Joan Sarriera era capitán de la ciudad de Girona y durante la Guerra Civil se posicionó a favor del rey Joan II.


En el siglo XVI, Miguel Sarriera reformó profundamente el castillo convirtiéndolo en un palacio fortificado. Posteriormente, al principios del siglo XVIII, se volvió a modificar el edificio, en este caso para convertirlo en masía.


Nos encontramos ante un edificio de planta trapezoidal, formado por tres alas, que se articulan en torno a un patio central. El cuarto lado del trapecio está abierto, aunque a pocos metros hace de cierre la antigua capilla del castillo, ahora iglesia del pueblo, dedicada a San Julián y Santa Basilisa.


En el ángulo suroeste se levanta una torre de planta rectangular y construida en el siglo XIV. Esta se levantó sobre una torre anterior (s. IX-X), de la que aún se conserva algún fragmento de opus spicatum en el basamento de los lados del sur y de poniente. En ella podemos ver numerosas aspilleras y tres ventanas góticas, una de ellas geminada.


Se accede al segundo piso del castillo por una escalera de piedra adosada al muro oeste del patio. Este fue profundamente reformado cuando el castillo se convirtió en palacio, pues se abrieron numerosos ventanales góticos y renacentistas. Destaca también el gran salón, cubierto con un artesonado de madera policromado, que se sustenta en grandes arcos de diafragma.


Destaca el pavimento que se ha conservado en algunas estancias, hecho con baldosas blancas donde se dibujaron en azul los escudos de los Sarriera, los Rocabertí y los Biure. También vemos escrito "Ego sum quien pecaba-1.533. Y Doce me facere voluntades tuam "y el nombre de Miquel Sarriera. Esta inscripción ha hecho crecer la leyenda que la habría hecho escribir el propio Miquel de Sarriera en muestra de su arrepentimiento por haber matado a su mujer, Violant de Biure, en un ataque de celos.

Desgraciadamente, el castillo es una propiedad particular y no podemos ofrecerle imágenes del patio ni de su interior.


Alrededor del castillo y de la iglesia podemos ver restos del antiguo recinto fortificado. La muralla fue levantada entre el siglo XIII y XIV y presentan grandes aberturas en forma de aspillera.


Destaca una torre cuadrada situada en el sector noreste, que sirve de portal de entrada.


Su acceso era en forma de ángulo recto para dificultar el asalto.


Al oeste de esta torre se conserva otra, en este caso de planta circular y con aspilleras para armas de fuego.