Provincia de Barcelona


Santa Maria
(Avià, Berguedà)

42º 04,349'N ; 1º 50,066'E      




El lugar de Avià aparece citado por primera vez en el año 893 en una donación que recibió el monasterio de Sant Lorenç prop Bagà. La iglesia de Santa María tardará casi un siglo en aparecer en un documento, en este caso fue en el año 983 cuando fue donada al citado monasterio. El año 1290 Pere de Urtx, obispo de la Seu d'Urgell confirmó esta dependencia respecto al monasterio de Sant Lorenç.


Durante la Guerra Civil de 1936 sufrió desperfectos importantes y fue convertida en almacén agrícola. A principios de los años setenta, la Diputación de Barcelona restauró el templo, recuperándolo para el culto el 14 de mayo de 1973.


El templo actual fue construido en el siglo XII. Está formado por una sola nave rectangular, que se encuentra rematada al este por un ábside semicircular, precedido de un amplio presbiterio ligeramente inclinado. La nave está cubierta con una bóveda de cañón, reforzada por dos arcos fajones que arrancan de una sencilla imposta.


En la parte central del ábside se abre una ventana abocinada. Externamente tiene dos arcos de medio punto en gradación, de los que el interior es monolítico.


En el muro sur encontramos dos ventanas más de las mismas características.


Una cuarta ventana se abre en el muro de poniente, donde en época moderna se abrió una puerta de acceso, que fue eliminada durante la última restauración. Corona este muro una espadaña de dos ojos.


Se accede al templo por una puerta abierta en el muro sur. Está formada por dos sencillos arcos de medio punto adovelados y en gradación.


En el Museo Nacional de Arte de Cataluña se conserva un frontal de altar procedente de este templo y que está datado en la primera mitad del siglo XIII. La tabla está dividida en cinco espacios mediante franjas decoradas en estuco, que desgraciadamente han perdido buena parte de su decoración.


En la parte central vemos a María con el Niño en su regazo, bajo un marco trilobulado y flanqueado por dos ángeles. Destaca la actitud del Niño, que huye de la rigidez románica, anunciando de que está llegando una nueva corriente artística.


El resto de escenas, como suele ser habitual en obras dedicadas a María en el románico, representan situaciones de la infancia de Jesús. En el registro superior del lado izquierdo vemos dos escenas: La Anunciación y la Visitación.


La siguiente escena, cronológicamente hablando, la encontramos en la parte superior del lado derecho, donde está representado en Nacimiento de Cristo.


En el ángulo inferior izquierdo vemos a los tres Magos de Oriente acercándose hacia María y el Niño con sus presentes.


Completa el ciclo narrativo la escena de la presentación en el templo.


Fuera del templo, delante de la puerta, vemos una pila bautismal reconvertida en elemento ornamental. Es totalmente lisa y sólo vemos los agujeros practicados para poder colocar la tapa de madera y la cerradura.