Provincia de Barcelona


Santa Maria
(Artés, Bages)

41º 47,977'N ; 1º 57,068'E      




El rey Odón concedió al obispo de Vic Gotmar el valle de Artés entre el 889 y 890, aunque se cree que ya había sido donado anteriormente por el conde Guifré. La iglesia de Santa María aparece documentada casi un siglo más tarde, en el año 972, cuando aparece citada ya como parroquia. Está situada en la parte más alta de la población, junto al antiguo castillo.

En el siglo XII se construyó un nuevo templo, del que sólo se ha conservado una parte de la cabecera. Entre los siglos XVI y XVII se reformó completamente el templo y posteriormente en el XVIII se le añadieron dos naves laterales y se construyó la nueva puerta de acceso.

En 1912 se consagró un templo nuevo en la parte baja del pueblo y eso inexplicablemente comportó la destrucción de la antigua iglesia.


Durante la década de los ochenta del siglo XX se llevaron a cabo diversas campañas de excavación y restauración en las que se descubrieron los cimientos de un templo paleocristiano de planta basilical y con un ábside de herradura, que se construyó entre los siglos VI y VII y una necrópolis a su lado. Desgraciadamente estos vestigios se volvieron a tapar, sin ni siquiera delimitar su perímetro con un pavimento diferente.

Así pues, de la iglesia de Santa María sólo se conserva parte de la cabecera románica y el campanario añadido en 1684 en la parte norte del templo.


El ábside fue aprovechado como pared medianera de la casa que hay adosada a su cara exterior. Por este motivo no es visible desde la calle y hay que entrar en la casa, actualmente convertida en el Museo de la historia de Artés. El día que visitamos la población estaba cerrado y no había ninguna indicación sobre horarios, por eso no podemos ofrecer imágenes de la cara externa del ábside, la más interesante.

A diferencia de la gran mayoría de ábsides románicos del Bages, éste tiene planta poligonal de cinco caras.


En el espacio central se abre una ventana de medio punto y doble derrame. El arco interior está trasdosado por un segundo arco de pequeñas dovelas.


Por la parte exterior hay un arco de medio punto monolítico en el que hay cincelados motivos vegetales. La misma temática vegetal está presente en las dovelas del arco exterior.

Por la parte interior, el ábside estaba decorado con una cenefa esculpida con motivos vegetales y zoomórficos, que desgraciadamente no se ha conservado. Hasta 1936 todavía se conservaban unos fragmentos sobre la ventana, ahora desaparecidos, pero que podemos ver en esta imagen de 1924 del fondo fotográfico Salvany.


La parte superior del ábside está decorada con grupos de arcos ciegos. En las cuatro caras laterales vemos grupos de tres arcos, mientras que en la central sólo se hicieron dos, que descansan en una lesena que llega hasta casi la ventana.

En la intersección entre ambos arcos está esculpido un felino dentro de un círculo. Bajo este elemento hay un motivo decorativo a base de un entrelazado.

En la parte superior de las aristas entre el cuerpo central del ábside y los adyacentes, hay un bloque de piedra trapezoidal en el que se esculpieron motivos animales de apariencia felina.

En los espacios creados en las uniones entre los arcos hay esculpidos motivos vegetales y también animales.

En la base del campanario se conserva un fragmento del antiguo muro de cierre del lado norte en la que se abre una ventana de medio punto y doble derrame. Como la que se ha conservado en el ábside, está trasdosada por un arco hecho con dovelas más delgadas.