Província de Barcelona


Sant Pere de Or
(Santpedor, Bages)

41º 47,070'N ; 1º 50,352'E      




El sitio de Or está documentado por primera vez como nombre de un río en 937. Posteriormente, en el 958 aparece citado el castillo y en el 996 la iglesia de Sant Pere d'Or, que acabará dando nombre a la población (Santpedor). La iglesia, de fundación condal, por varias donaciones pasó a depender del monasterio de Sant Benet de Bages, pero sólo la mitad de la iglesia. En 1315 el rey Jaime II realizó una permuta con el obispo de Vic por la que el monarca entregó a la mitra de Osona la otra mitad de la iglesia.

El edificio románico original fue modificado en varias ocasiones, las primeras aún en época románica cuando se hizo la portada actual. Posteriormente se derribó el templo románico para construir uno de nuevo en estilo gótico a finales del siglo XVI, que fue remodelado a principios del siglo XIX.


Del templo románico sólo se ha conservado un fragmento del muro de poniente y la portada, integrados en el edificio gótico. La puerta está formada por tres arcos de medio punto adovelados y en gradación. El arco exterior está reseguido con una sencilla moldura a modo de guardapolvo.


Los dos arcos interiores están decorados con una arquivolta en forma de bocel, que se apoya en columnas con los capiteles esculpidos. El capitel exterior del lado izquierdo tiene representadas dos escenas habituales del Pecado Original. En la cara exterior vemos a Adán y a Eva flanqueando el árbol del Paraíso en el que está retorcida la serpiente. En la cara interior vemos la consecuencia del pecado donde Dios regaña a los dos personajes, que están medio escondidos en un rincón


El capitel interior está decorado con motivos vegetales a base de tallos que se entrelazan con hojas y frutos. En la parte central de cada una de las caras hay una figura humana muy deteriorada, que tiene apariencia de un guerrero.


En el lado derecho vemos a las tres mujeres visitando el sepulcro de Cristo, que llevan entre sus manos los recipientes con perfumes. En la cara interior del capitel aparece un ángel sentado encima del sepulcro y señalando hacia el cielo. Detrás vemos a tres soldados, que eran los encargados de custodiar el sepulcro.


El capitel exterior es de tipo vegetal a base de hojas de acanto.


En el tímpano encontramos a Jesús entronizado, bendiciendo con la mano derecha y aguantando un libro con la izquierda.


Rodean al Cristo las cuatro figuras del Tetramorfos. A la izquierda del conjunto vemos el águila de San Juan, que coge con sus garras el libro del Evangelio. En el nivel inferior encontramos el león alado símbolo de San Marcos, que sostiene el Evangelio con las con las patas delanteras.


En el lado derecho superior vemos al ángel, que representa a San Mateo, volando hacia el Jesucristo y sosteniendo con sus manos el Evangelio. Debajo suyo encontramos el toro alado, que simboliza a San Lucas y que como el león aguanta el Evangelio con las patas delanteras.


La técnica utilizada en su confección y la distribución de las imágenes nos recuerda mucho a la portada de Santa María de Manresa.


En el arco interior, así como alrededor de la cabeza de Cristo aún podemos ver restos de pintura de tonos rojizos y blancos.


En los fustes de las columnas se grabaron las leyendas IHS, XPS, FILIUS i MARIE (Jesucristo hijo de María).

El otro elemento que se ha conservado de la iglesia románica, como ya hemos comentado, es el muro de poniente. En él se abre una ventana abocinada y protegida por un sencillo guardapolvo. Esta ventana había sido cegada y fue recuperada en las últimas obras de restauración