Provincia de Barcelona


Sant Miquel de Serra-Sanç
(Sallent, Bages)

41º 50,710'N ; 1º 53,711'E      




El lugar de Serrasanç está documentado por primera vez en el año 951, en un escrito del papa Agapet II donde confirmaba los bienes del monasterio de Ripoll y entre los que figuraba la sierra que Sanç había donado al cenobio.

La iglesia se documenta por primera vez en una relación de parroquias del obispado de Vic del 1154. Mantuvo la condición de parroquia hasta mediados del siglo XIX.


Durante la Guerra Civil, fue profanada y fruto de ello restó abandonada y sin culto muchos años. Hasta que en 1973 se procedió a su restauración. En este momento se eliminó el coro y algunos de los añadidos que se habían hecho a lo largo de los siglos.


El templo actual está datado en el siglo XII, cuando se construyó una sola nave cubierta con una bóveda de cañón, reforzada por un arco doble.


La cabecera está formada por un ábside semicircular, que se abre a la nave mediante un simple pliegue en degradación. Estos dos arcos dovelados no son simétricos por un defecto constructivo y se acercan a uno de herradura. En los muros laterales se han abierto dos arcadas excavadas directamente en el muro para hacer capillas dedicadas a Santa María ya la Virgen del Rosario.


El ábside está decorado exteriormente con un friso de dientes de sierra bajo el tejado.


La puerta original se abría en el muro sur, actualmente cegada. Es de medio punto con un arco dovelado.


El acceso actual se realiza por una puerta practicada en el muro de poniente. En este mismo muro se abre una de las tres ventanas que tiene el templo. Las otras dos están en el muro de mediodía y en la parte central del ábside. Las tres son de medio punto y doble derrame.


Corona este muro una espadaña reconstruida.