Provincia de Barcelona


Sant Julià de Coaner
(Sant Mateu de Bages, Bages)

41º 49,982'N ; 1º 42,982'E      




La iglesia de Sant Julià estaba situada dentro del recinto fortificado de Coaner haciendo las funciones de parroquial, condición que ya no conserva. El lugor de Coaner lo encontramos documentado por primera vez en el año 960, mientras que la iglesia no aparece en ningún documento hasta el año 1024, cuando fue consagrada por el obispo de Urgell, Ermengol. En ese momento se dedicó a la Virgen. Inicialmente esta fue su advocación, pero en algún momento fue sustituida por la de Sant Julià. De hecho, en 1654 se construye un nuevo santuario mariano a pocos metros, donde se traslada la talla de la Virgen románica.


La primera impresión al llegar a este lugar nos recuerda a Samitier, en el Sobrarbe aragonés. En ambos casos encontramos un templo lombardo de tres naves dispuesto de tal manera que bloquea el paso hacia el castillo. En esta ocasión, hay un estrecho paso entre la cabecera y el margen del plan donde se asienta la iglesia y el castillo. De este modo, la iglesia se convierte en la primera línea de defensa de la fortificación.


Como ya hemos comentado, el templo tiene planta casi cuadrada con tres naves, copas al este por tres ábsides semicirculares.


Estos están cubiertos con bóvedas de cuarto de esfera y decorados exteriormente con frisos de arcos ciegos y lesenas al estilo lombardo.


En el caso de los ábsides laterales encontramos dos grupos de dos arcos ciegos y uno de tres en el de mediodía y cuatro series de dos en el del lado norte.


Destacan los arcos ciegos del ábside principal, pues están excavados en el muro a modo de pequeños nichos y agrupados de tres en tres.


Esta decoración lombarda se repite en los otros muros del templo. En el muro sur encontramos dos series de dos arcos ciegos separados por lesenas a ambos lados del tramo central, donde se abría la puerta original y que tiene tres arcos. En este caso, los arcos no están directamente bajo el alero del tejado, si no que se encuentran hacia la mitad del muro. En el muro norte también estaba el friso de arcos ciegos, en este caso bajo el tejado, pero la construcción de la sacristía y la casa del común los dejaron ocultos.


Si que se ha conservado la decoración del muro de poniente, que recorre el perfil del tejado a dos aguas. Sorprende la irregularidad con que se hizo. Hay cinco series con parejas de arcos y una serie, la situada más al sur, que tiene tres.


La puerta actual fue realizada en 1573, ligeramente desplazada hacia el norte respecto al original, rompiendo así la simetría de la fachada. De la puerta románica se conserva una jamba y el arranque del arco.


Las naves están separadas por grandes arcos formeros de medio punto y están cubiertas con bóvedas de cañón reforzadas por dos arcos fajones cada una, que se apoyan en los pilares que forman los arcos formeros, dotándolos de planta cruciforme. Los arcos fajones no se apoyan en pilastras adosadas a los muros laterales, sino que arrancan directamente del muro.


Sobre el tejado y cerca del muro de poniente, se levanta un pequeño campanario de torre de planta cuadrada. Tiene dos pisos de altura. En los muros norte y sur se abre una ventana geminada en cada uno de los niveles, mientras que en los lados este y oeste sólo hay una gran ventana, que alojan las campanas. La torre está decorada con un friso de dientes de sierra bajo la cubierta a cuatro aguas.


Flanqueando la ventana del lado oeste hay dos sillares con una cabeza humana esculpida.


En el interior del templo se conservan tres aras de piedra que formaban parte de los altares que había en cada uno de los ábsides.


En cambio, no se conserva en el templo si no en la iglesia del Sagrado Corazón de Valls de Torroella desde 1968 la talla románica de la Virgen de Coaner. Está fechada en el siglo XIII, aunque presenta un aspecto "demasiado nuevo". El motivo es que durante la Guerra Civil fue escondida en un nicho para evitar que fuera destruida y no fue recuperada hasta el 8 de septiembre de 1940. Durante estos años se degradó por culpa de la humedad y el aspecto actual es el fruto de una excesiva restauración.

Inicialmente se veneró esta imagen en la actual iglesia de Sant Julià, que como ya hemos comentado esta fue la primera advocación del templo. El crecimiento de la devoción por la Virgen provocó que en el siglo XVII se realizara a pocos metros un santuario donde se trasladó la imagen. En su interior se construyó un gran retablo barroco, restaurado recientemente y donde se venera una fotografía de la Virgen románica.