Provincia de Barcelona


Castillo de Callús
(Callús, Bages)

41º 47,649'N ; 1º 46,771'E      




En el año 941 este castillo aparece con el nombre de Godomare. Este nombre se cree que viene dado por que fue un tal Godmar quien lo hizo construir para controlar el territorio adquirido por aprisión. Esta situación, en que el castillo toma el nombre de su impulsor, es muy habitual en algunas fortificaciones del Bages.

En 1026 el castillo aparece con el nombre Casteluç, del que deriva el nombre actual. Se desconoce el por qué de este cambio de nombre.


Los primeros señores conocidos del castillo son dos hermanos de la familia Òdena. Estos recibieron en herencia el castillo a partes iguales. El 1054 uno de los dos hermanos, Domnuç Bernat, permutó por otros bienes la mitad del castillo a su hermano Guillem, siendo este segundo el propietario del castillo a partir de entonces. Nueve años más tarde Guillem Bernat infeudó el castillo a Bernat Amat.

Durante el siglo XIII y XIV el castillo pasará por varias manos de feudatarios, sin que quede claro si los Òdena todavía eran sus propietarios. A finales del siglo XV pasó a manos del la familia Descatllar y posteriormente a los marqueses de Palmerola.

Este castillo formaba parte de la línea de frontera que separaba los condados catalanes del al-Andalus. Inicialmente estaba formado por una torre circular rodeada de un pequeño anillo de murallas, que posteriormente fue derribado para ampliar la superficie de la fortificación. Este muro, del que se han encontrado sus cimientos, presentaba en algunas partes una fábrica en opus spicatum.


La torre fue levantada entre finales del siglo IX o principios del X en una pequeña colina, que dominaba el valle del Cardener. Esta torre fue reforzada dos siglos más tarde, haciendo más gruesos sus muros tanto desde el interior como desde el exterior. La fábrica de la primitiva torre en algunos puntos fue hecha con opus spicatum, tal y como sucede en la muralla defensiva. En este momento se adapta el nivel inferior como cisterna. Por este motivo se modifica la cota de la puerta de entrada, situándose en un nivel superior. De ella sólo se conserva el marchapié y un fragmento de las jambas. El acceso a la torre se hacía mediante un entramado de escaleras en zigzag, que probablemente acababa en un pequeño porche ante la puerta de acceso. Durante las excavaciones arqueológicas aparecieron dos capiteles con decoración muy simple, dos fustes y una base de columna. Estos elementos son muy habituales en la arquitectura de las órdenes militares y religiosas de finales del siglo XII y principios del XIII.


A levante de la torre hay una estancia de planta rectangular destinada a usos domésticos y al almacenamiento de materias primas. En el sector norte han conservado depósitos y cubetas destinadas a recoger líquidos.

El nuevo recinto fortificado, de planta más o menos triangular, tiene la entrada a mediodía, de la que se conserva el marchapié y el rellano de acceso. Durante las excavaciones se descubrió la rampa de acceso, adosada al sector sur de la muralla, que comenzaba en otro portal de entrada.


Ya en el siglo XIV se realizó una reforma en las estancias interiores del castillo, con la construcción de nuevos muros que compartimentan las estancias ya existentes y añadiendo otras nuevas. La siguiente reforma del recinto se hizo durante el siglo XV para reforzar las murallas ante los ataques con armas de fuego y artillería, añadiendo baluartes, forrando algunos lienzos de murallas y construyendo taludes.

A pesar de este refuerzo de las defensas del castillo, la fortificación fue objeto de un importante asedio durante la Guerra Civil catalana (1462-1472). El 28 de enero de 1464 fue acosado por hombres que venían de Manresa con una bombarda y una cerbatana. Este ataque conllevó la destrucción de la fortaleza y su abandono.

Con el paso de los siglos, la superficie del castillo se utilizó como campo de cultivo y se construyeron algunas estancias para guardar las herramientas del campo y estructuras para aprovechar al máximo el espacio cultivable. A finales del siglo XX, con motivo del cambio de propietario, más receptivo a conservar este monumento, se comenzaron unos trabajos de excavación y consolidación de los escombros (1998-2004). Desgraciadamente, a pesar de que se han recuperado muchas estancias y estructuras que no eran visibles en 1998, de cara al visitante el resultado final es peor, pues se ha colocado una valla metálica que rodea totalmente el recinto y por tanto impide poderlo visitar. Tampoco hay ninguna información sobre si se puede concretar alguna visita ... Es por este motivo que no podemos ofrecer ninguna fotografía del interior del castillo ni de sus elementos. De todas formas y para una mejor comprensión del edificio, hemos optado por añadir una imagen de cómo se cree que fue el castillo del Servicio de Patrimonio Arquitectónico Local de la Diputación de Barcelona. En la memoria de las campañas arqueológicas de esta institución puede ver fotografías ilustrativas del proceso de excavación y consolidación del monumento.